De camino a la oficina (5)
Siete de la mañana de un lunes lluvioso. El coche parece no querer arrancar. Definitivamente el coche no quiere arrancar. Paso de tomar un taxi para ir al trabajo. Paso también de montarme en el puñetero autobús que tarda una hora en llegar al centro de la ciudad. Diez minutos es lo que tardaré en llegar caminando a la boca de metro más cercana. Sigue lloviendo a cántaros. Decido correr para no acabar calado. En vano. Frente a la máquina expendedora de billetes estoy mojado de pies a cabeza. Parece que hoy no es mi día. El tren de la Picadilly Line que me llevará a nuestras oficinas de Covent Garden llega completamente abarrotado de gente. A duras penas consigo entrar en el tren. Huele a sueño y legañas. Creo que nada más llegar a la oficina voy a telefonear al sindicato para quejarme. ¿De qué? No sé, de todo. Esto no puede seguir así.






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